La Virgen Santísima se apareció en el Tepeyac, México, a san Juan Diego el martes 12 de diciembre de 1531, apenas diez años después de la conquista de México. La madre de Dios viene para dar a conocer el evangelio a sus hijos nativos del nuevo continente y para "mostrar y dar" todo su "amor y compasión, auxilio y defensa, pues yo soy vuestra piadosa madre".

Como prueba de su visita la Virgen milagrosamente hizo que en aquel lugar aparecieran preciosas rosas de Castilla y que su imagen se quedara permanentemente en la tilma de su siervo. 

La ciencia descubre cosas inexplicables en la Tilma de San Juan Diego.

El fenómeno de las pupilas

Estudios Oftalmológicos realizados en los ojos de María detectaron que cuando el ojo es expuesto a la luz, la retina se contrae, y cuando se retira la luz, la retina vuelve a su estado dilatado, tal como sucede con el ojo de un ser vivo.

Un famoso oculista, Lauvvoignet, examinó con un poderoso lente la pupila de la Virgen, y observó, maravillado, que en el iris se ve reflejada la imagen de un hombre. Esto fue al principio de una investigación que condujo a los más inesperados descubrimientos.

Por medio de la digitalización se observa en la pupila de una fotografía todo lo que la persona estaba mirando en el momento de tomarse la foto. El Dr. Tosnman, especializado en digitalización,  le ha tomado fotografías a la pupila de la Virgen de Guadalupe. Después de ampliarlas miles de veces, logró captar detalles imposibles de ser captados a simple vista. ¡Ha descubierto lo que la Virgen miraba en el momento de formarse la imagen en la tilma de Juan Diego!

Los detalles que aparecen en las fotografías de la pupila de la Virgen de Guadalupe son: un indio en el acto de desplegar su ruana ante un religioso; un franciscano en cuyo rostro se ve deslizarse una lágrima; un hombre con la mano sobre la barba en señal de admiración; otro indio en actitud de rezar; unos niños y varios religiosos franciscanos más. O sea, todas las personas que según la historia de la Virgen de Guadalupe, escrita hace varios siglos, estaban presentes en el momento en que apareció la sagrada imagen.

Lo que es radicalmente imposible es que en un espacio tan pequeño, como la córnea de un ojo situado en una imagen de tamaño natural, aún el más experto miniaturista lograra pintar todas esas imágenes que ha sido necesario ampliar dos mil veces para poderlas advertir.

La ciencia moderna se queda sin explicaciones ante las maravillas de la imagen de la Virgen de Guadalupe.  Es una realidad irrepetible. Sobrepasa todas las posibilidades naturales, por lo que se puede decir que estamos ante un hecho sobrenatural.

El Fenómeno de la Tela

Lo primero que llama la atención de los expertos en textiles es que la tela del ayate sobre el que está la imagen de la Virgen es de fibra vegetal de maguey. Por su naturaleza, esta fibra se descompone por putrefacción en veinte años o menos. Así ha sucedido con varias reproducciones de la imagen que se han fabricado con este mismo tejido. Sin embargo el ayate de la imagen ha resistido mas de 470 años en perfecto estado de conservación. Por causas ininteligibles a los expertos, el ayate de la imagen es refractaria a la humedad y al polvo.

La imagen de la Virgen de Guadalupe estuvo 116 años expuesta a las inclemencias del ambiente, sin protección alguna contra el polvo, la humedad, el calor, el humo de las velas y el continuo roce de miles y miles de objetos que fueron tocados a la venerada imagen, además del constante contacto de manos y besos de innumerables peregrinos. Todo esto sin que se haya deshilachado ni desteñido su bella policromía.

Ningún rastro de pintura ha sido encontrado en la Tilma. Desde una distancia de 7 a 10 cms de la imagen solo se puede apreciar las fibras del material del cactus: los colores desaparecen.

Estudios científicos realizados han sido incapaces de descubrir el origen de la coloración así como tampoco el como fue pintada la imagen. No se ha podido detectar vestigios de pinceladas o de movimientos de pincel o de ninguna técnica de pintura. Los científicos de la NASA han confirmado que el material usado en la pintura no pertenece a ningún elemento conocido en la tierra.

Cuando el material fue examinado bajo un rayo láser se demostró que no existía coloración en el frente o en la parte posterior de la tela y que los colores se mantenían suspendidos a una distancia de 3/10 de milímetro sobre la misma, sin toparla. Los colores realmente flotan sobre la superficie de la Tilma. ¡No es sorprendente!

De todas maneras durante los 500 años del milagro la tela con la imagen de María se mantiene tan fuerte como en el primer día. 

En el año de 1791 accidentalmente se regó ácido muriático, sobre el lado derecho de la tilma. Por un período de 30 días y sin ningún tratamiento el área afectada del material se reconstituyó por sí misma milagrosamente.

Otros fenómenos

La Temperatura de la Tilma hecha con materiales que provienen de fibras vegetales de maguey, mantienen una temperatura constante de 37° Centígrados, igual a la temperatura corporal de un ser humano.

Uno de los doctores que analizo la Tilma colocó su estetoscopio por debajo de la cinta negra en la cintura de María y escuchó pulsos rítmicos de 115 por minuto, igual al de un niño en el vientre de la madre.

Las estrellas que aparecen en el manto de María reflejan la configuración y posición exacta de como se veía el cielo de México en el día del milagro. En el lado derecho del manto de la Virgen se aprecian las constelaciones del sur: En la parte superior se aprecia las cuatro estrellas que forman la constelación de Orphiuchus. Abajo a la izquierda se encuentra la constelación de Libra y al lado derecho a lo que parece una punta de flecha es el inicio de Escorpio. En el medio están las constelaciones de Lupus y a su izquierda un punto final de Hydra. Más abajo se aprecia claramente la Cruz del Sur; hacia arriva aparece ligeramente inclinada la constelación de Centauro.

Al lado izquierdo del manto de la Virgen uno puede apreciar las constelaciones del norte: Sobre su hombro un fragmento de la constelación de Herdsman; abajo a la izquierda la del Gran Oso. Al lado derecho se aprecian varias otras.

Así en su lugar adecuado están identificadas la totalidad de las 46 estrellas más brillantes que se pueden observar en el horizonte en el valle de México.

En el año de 1921 un hombre escondió una bomba poderosa en un arreglo de flores y lo colocó el mismo a los pies de la tilma. La explosion destruyó todo a su alrededor exceptuando a la tilma, que permaneció intacta.

Para terminar miremos tres sorprendentes hechos:

1.- En el lenguage indio, "Guadalupe" significa "la que aplasta la cabeza de la serpiente". Se hace referencia de esto en el libro del Génesis 3 15.

2.- La imagen también detalla  un pasaje del libro del Apocalipsis 12: ¡Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies".

3.- La Virgen usa un cintillo blanco en la cintura, que simboliza embarazo, señalando que Dios ha querido que Jesús nazca en las tres Américas, en el corazón de cada América. 

La Virgen no se impone, no reta, no humilla a sus enemigos.  El milagro de su presencia en el Tepeyac es real pero muy sutil. Es un milagro que no aparece como tal a primera vista. Quiere ser mas bien confirmación de la verdad para ayudar a los corazones que se han endurecido pero que aun buscan. 

Para los sencillos de corazón los milagros no son necesarios para tener fe. Ellos captan por la gracia del Espíritu el amor solícito de la Madre del Cielo que viene por ellos.

Los enemigos de la Virgen son muchas veces personas muy poderosas, pero pasan y se hacen polvo. La Virgen permanece como testigo del amor de Dios que es eterno. Ella ha querido ser un faro plantado en el corazón del continente Americano para atraer a todos a Cristo, Salvador y Vida Eterna, única esperanza ante la ruina en que se encuentra la humanidad.  Ella ha querido darnos un milagro para ayudar a las generaciones incrédulas. Ha querido demostrar con su característica humildad, que la ciencia tiene su función pero también sus límites.  Ella nos recuerda las palabras del ángel: "Para Dios nada es imposible".