DISCURSO DEL PAPA BENEDICTO XVI AL CUERPO DIPLOMÁTICO ACREDITADO ANTE LA SANTA SEDE
El lunes 8 de enero, por la mañana, el Santo Padre Benedicto XVI recibió en la sala Regia del palacio apostólico vaticano al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, que acudió para felicitarle con ocasión del año nuevo.
En su importante discurso, que publicamos en las página 16, el Vicario de Cristo repaso detalladamente la situación internacional. Entre los numerosos retos que recomendó afrontar con decisión se encuentran: el escándalo del hambre, inaceptable en un mundo que dispone de tantos recursos; la necesidad del desarme; la amenaza constante del terrorismo; el problema de los millones de personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares o su patria debido a violencias, buscando condiciones de vida mas dignas; los continuos atentados contra la vida, al amparo de la investigación científica, con el intento de legitimar la clonación humana para hipotéticos fines terapéuticos; las amenazas contra la estructura natural de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, etc.
Entre los elementos positivos que caracterizan nuestra época, Su Santidad cita la creciente toma de conciencia sobre la importancia del diálogo entre las culturas y entre las religiones; el deseo de defender y promover los derechos fundamentales de la persona; el esfuerzo por erradicar la miseria; la toma de conciencia sobre la importancia de la lucha contra la corrupción…
Con respecto a América Latina, el Santo Padre habló del viaje que realizará a Brasil el próximo mes de mayo, así como de la situación particular de algunos países: Colombia, donde el largo conflicto interno ha provocado una crisis humanitaria; y Cuba, a la que deseó –con palabras de su predecesor Juan Pablo II– que se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba.
