Luego de los recientes fracasos de los bancos y de las inauditas pérdidas en los mercados bursátiles en Nueva York y en otras partes, la gente se está poniendo muy nerviosa: ¿acaso es el fin del presente sistema financiero tal cómo lo conocemos? ¿Se encuentra todo el sistema financiero al borde del colapso? La respuesta es definitivamente si… a no ser que el presente sistema financiero de deudas sea reemplazado por un sistema honesto y libre de deudas acompañado de dividendos reales a cada ciudadano.

Los medios periodísticos reportaban que los bancos emitieron malos préstamos que no podían ser devueltos por los prestatarios de esta manera ellos ya no podían prestar nada de dinero, por lo tanto necesitaban ser "rescatados" por los gobiernos. Las autoridades financieras amenazaron a los gobiernos manifestando que si estos rescates no eran aprobados se daría un caos total y el colapso de todo el sistema financiero sería el resultante. De esta manera los Estados Unidos aprobaron en un evento sin precedentes el apoyar con un programa de rescate de US $ 700 mil millones, seguido en un semana por otro plan de rescate aún mayor Europeo: US $ 2 300 mil millones. ¿Será esto suficiente?

¡NO!  El arrojar trillones de dólares a los bancos ¡nunca salvará al sistema! Únicamente retrasará por unas semanas su eminente colapso. Si uno estudia como opera el presente sistema financiero de deuda, estos inmensos rescates solamente harán aún más grave la situación.

Nuestros amigos lectores regulares del "Periódico San Miguel" y aquellos que han estudiado o están estudiando las 20 lecciones de la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia en: www.educacion.periodicosanmiguel.org saben que en el presente sistema financiero todo el dinero es creado como una deuda en forma de préstamos. Los Bancos comerciales crean el dinero que ellos prestan pero no crean el interés que ellos piden de rédito. Si un prestatario logra pagar su préstamo, que consiste en el capital prestado más el interés, alguien habrá quebrado, ya que todos juntos no somos capaces de repagar más dinero del que fue creado. Si no pidiésemos dinero prestado de los bancos, no existiría ningún dinero en circulación. La única forma de mantener al presente sistema en existencia es creando más dinero… y por consiguiente más deudas. Ha llegado el tiempo de que el presente sistema ha alcanzado su límite matemático, cuando incluso el pagar el interés en la deuda es imposible: hemos alcanzado ese límite.

Aquellos que están a cargo del presente sistema bancario saben perfectamente que no existe manera que todas las deudas sean pagadas y que estamos dirigiéndonos a un callejón sin salida, pero esto es precisamente lo que ellos quieren: ellos crean el problema para así poder imponer su propia drástica solución.

Tal cómo manifestaba el Ingeniero Clifford Hugh Douglas, el fundador de la escuela del Crédito Social: "El Poder del Dinero" no quiere y nunca quiso mejorar el sistema financiero –sus consecuencias en guerras, sabotaje y fricción social es exactamente lo deseado." ¿Porqué? Se debe a que los financieros piensan que son ellos los únicos capaces de gobernar propiamente a la humanidad. Ellos quieren llevar a todas las naciones en el mundo a tal estado de crisis que éstos países pensarán que no tienen otra alternativa que la de aceptar la solución propuesta por los Financieros, para que les salven del desastre. Y ésta solución es: Centralización completa, una única moneda mundial y un solo gobierno mundial, donde todas las naciones serán abolidas o forzadas a entregar su soberanía.

La solución real al presente caos financiero es el de que cada nación sea realmente soberana y emita su propia moneda libre de deuda, lo que no detendrá el comercio entre naciones, sino al contrario, lo hará más sencillo. Pero esto no es lo que los Financieros desean; ellos nos dicen que para un problema global sólo puede haber una solución global (una única moneda).

David Walker, Controlador General y principal de la Oficina de Responsabilidad del Gobierno (hasta marzo 2008) dijo que los Estados Unidos no podrán mantener su deuda más allá de el 2009. Tal como fue reportado en el sitio Web: halturnernshow.com, el plan es de llevar intencionalmente a la bancarrota a los Estados Unidos para forzar la integración con Canadá y México. Una vez fusionados, los EEUU., Canadá y México serán una nueva entidad llamada La Unión Norteamericana. La Oficina de Tesorería de los EEUU. declarará que los Estados Unidos tienen que incumplir su deuda, el presente dólar americano será  desmonetizado y una nueva moneda común será impuesta para los tres países fusionados: el Amero (tal cómo para Europa es el Euro). Los "Viejos dólares" serán devaluados noventa por ciento (90%); en otras palabras sólo se podrá obtener dos (2) centavos por cada dólar…

Puesto que los Chinos mantienen al presente $ 2.3 TRILLONES  de dólares americanos en efectivo de su desequilibrio comercial, ellos han demandado y han recibido billones de la nueva moneda AMERO. La moneda que pueden observar en la foto de 20 AMEROS fue acuñada en la casa de la moneda de Denver en el año 2007, lo que prueba que éste colapso del dólar de los Estados Unidos fue planificado con más de un año. Y aquí está la opción ofrecida por los Financieros: la gente será abandonada, totalmente destituida, a no ser que acepten la fusión de los EEUU. con Canadá y México en lo que lo llamarán La Unión Norteamericana (NAU)  y tomen la nueva moneda AMERO por centavos sobre el dólar.

El "momento psicológico"

El que devalúen su dinero por 90%, ¿es esta opción aceptable? ¿Acaso no existe otra alternativa? Si, y es la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia a través de los principios del Crédito Social y garantizar a cada ciudadano suficiente poder de compra.

El Mayor Douglas predijo que el presente sistema financiero de deuda de los Banqueros se hará tan impractico y caerá por sí mismo debido a todas las deudas impagables que éste crea. El añadió que vendrá un "momento psicológico", un momento crítico, cuando la población, dada la gravedad de la situación y a pesar de todo el poder de los Financistas habrán sufrido por tanto tiempo su sistema de deudas que estarán dispuestos a estudiar y a aceptar el Crédito Social. Douglas escribió lo siguiente en 1924, en su libro Crédito Social:

"La situación será tremenda en importancia. Un período comparativamente corto servirá probablemente para decidir si seremos nosotros los llamados a dirigir la poderosa máquina social y económica que hemos creado o será ella quien nos domine; y durante este período un pequeño impulso de un cuerpo de hombres que saben que hacer y cómo hacerlo podrán hacer la diferencia entre otra retirada a una Época Obscura o la  salida a la luz plena de un día de tal esplendor que al momento sólo lo podemos prever oscuramente. Es ésta necesidad, de reconocer éste momento psicológico y el adecuarlo a la acción apropiada que debe estar presente en las mentes de esa pequeña minoría que sabe reconocer la gravedad de los tiempos actuales." ¡Ese momento es ahora!