Presentamos una entrevista hecha por la Madre Angélica de EWTN, al Rev. Padre Steven Scheier quien en sus propias palabras, era un sacerdote que no vivía según la vocación a la que había sido llamado, un accidente de auto termina con su existencia, al menos temporalmente, en ella se da cuenta que su vida sacerdotal la había vivido hipócritamente, y que se presentaba frente a Jesús con las manos vacías y manchadas. Su parroquia ora por él, incluso feligreses de distintas denominaciones cristianas, y la intercesión de nuestra madre es decisiva para el nuevo rumbo de la vida del padre Scheier.

Para hacer más fácil la lectura de esta entrevista televisiva, se ha adaptado la misma a forma escrita, editando algunas expresiones hechas en la televisión. Las preguntas que hace la Madre Angélica inician con las letras MA. y las respuestas dadas por el Padre Steven con PS.

MA. Padre, usted es un testigo muy singular, pero creo que es uno que necesitamos mucho hoy en día. ¿Cuándo fue ordenado usted?

PS. En 1973.

MA. Y por los siguientes 11 años, ¿cómo nos definiría usted su vida? ¿Cómo fue?

PS. No tengo como compararla. Mi vida como sacerdote en ese tiempo era de día en día, algo que yo creía que manejaba muy bien. Me preocupaba más lo que pensaban mis compañeros y el sacerdocio no estaba en mi servicio al pueblo de Dios, sino en cómo las personas pensaban, ¿que estaba haciendo el Padre Steven Scheier?, especialmente mis hermanos sacerdotes. Esos fueron primordialmente mis once años después de haber sido ordenado.

MA. ¿ Y cómo hacía eso, cómo se dejaba llevar por lo que pensaban sus compañeros?

PS. Lo que pensaban los compañeros Madre, es, más o menos lo mismo. No acudimos a otros sacerdotes para dirección espiritual, no acudimos a otros sacerdotes para asuntos espirituales, punto. Uno se va directamente a ver al padre fulano de tal y automáticamente el padre le ofrece un trago, hablan sobre deportes, o sobre cualquier cosa que no tiene nada que ver de lo que se trata el sacerdocio. Consecuentemente uno no puede nunca ir a donde otro sacerdote con un problema, un problema de pecado, un problema espiritual. No se hace, no se hacía. 

MA. Y a medida que usted seguía adelante en esa forma, ¿sentía que estaba haciendo algo malo, o estaba satisfecho?

PS. Muy dentro de mi, Madre, yo sabía que no estaba haciendo lo que debía hacer, ¡que no era el sacerdote que debía ser! Esto lo escondí hasta el punto que las personas pensaban que yo era un buen sacerdote y esto era una especie de barniz para todo lo que yo estaba haciendo, que era malo e incompleto.

MA. Y cuéntenos ¿que pasó después?

PS.  El 18 de octubre de 1985 yo estaba asignado a una pequeña parroquia en el sudeste de Kansas, Fredonia, Kansas, llamada el Sagrado Corazón. Como a unos 138Km. de Wichita la única carrera accesible hasta Fredonia, desde Wichita, es la carretera 86, una carretera que no tiene cunetas, está fuertemente traficada por camiones, camionetas y microbuses. Una mañana fui a Wichita, esa mañana era la primera vez que iba allí para ver a un sacerdote, en relación a algo que había sucedido en la parroquia. Esa tarde regrese, viajando hacia el Este en esta carretera, cuando de pronto me vi envuelto en un choque de frente, con una camioneta, con otras tres personas de Hanston, Kansas, que está al Noroeste de Wichita, gracias a Dios nadie murió.

Fui lanzado fuera de mi vehículo, sufrí laceraciones grandes en mi cabeza, es más el cuero cabelludo se despego en el lado derecho, más tarde los doctores me contaron que debido al golpe que sufrí al ser lanzado fuera del vehículo el lado derecho de mi cerebro fue parcialmente cortado y que muchas células fueron aplastadas. Estaba prácticamente inconsciente en el lugar de los hechos. Atrás de mí los vehículos se detuvieron hasta que llegó la ambulancia desde un poblado cercano llamado Eureka.

Una enfermera menonita de Frontenac, Kansas, en una carta que envió después mencionó, que trató de ayudarme con el Ave María pero ella misma no la conocía, así que no pudo, pero estaba rezando el Ave María una y otra vez.

MA. ¿Estaba rezando?

PS. Si, tratando, tratando, por que por su profesión ella conocía lo suficiente para saber que tenía roto el cuello. Más tarde me enteré que era un C2 y que la segunda vértebra cervical del cuello estaba rota. A esto le llaman afectuosamente la ruptura del ahorcado. Esto es lo que una persona que es ahorcada sufre cuando es colgada. Cuando está vértebra se rompe, la persona literalmente se asfixia. 

Si mi cabeza hubiera sido volteada hacia cualquier lado en el lugar del accidente me hubiera asfixiado, hubiera muerto. Conociendo esto los choferes de la ambulancia me trataron de acuerdo con la situación, me llevaron a este pequeño hospital en Eureka, Kansas,  donde el doctor estaba y le comentó a su hermana quien también era una enfermera, que no había mucho que pudieran hacer por mi. Cosió de nuevo mi cuero cabelludo a mi cabeza, pidió un helicóptero de rescate aéreo del hospital Wesly en Wichita, Kansas, un hospital enorme, ellos llegaron y me llevaron allá, ni aún entonces me enteré que estaba siendo transportado, todavía yo estaba inconsciente. Aparentemente me llevaron al centro de traumatología del hospital en donde me atendieron.

Uno de mis parroquianos de Fredonia llamó esa noche para saber como seguía y las enfermeras le dijeron que en ese momento los doctores me daban un 15% de probabilidades de vida. Yo pensaba en mi madre, yo esperaba en Dios que no se  hubiera enterado por que mi madre se preocupaba mucho y se hubiera preocupado de todas maneras. Más tarde me entere que el "Ministro" de las asambleas de Dios en Fredonia había pasado la noche entera en oración por mi. La "Iglesia cristiana" abrió sus puertas para que oraran por mi. Mi propia Iglesia abrió sus puertas, las personas vinieron durante toda la noche y rezaron el Rosario. Los Bautistas abrieron sus puertas, los Metodistas, los Menonitas oraban por mi.

En mi propio pensar… y puedo estar teológicamente errado, me imagino que esto es en donde el ecumenismo en verdad se hace presente, en la oración. Dios escucha las oraciones de todos y gracias a eso es por lo que me encuentro aquí frente a ustedes, esta noche.

Me recuperé de mi experiencia en el hospital en tiempo record según dijo el personal, me dieron de alta el dos de diciembre. Todavía tenía lo que afectuosamente llaman el halo, estaba atornillado en la frente y por detrás de mi cabeza. Mi cabeza y mi cuello estaban inmovilizados. No tuve que someterme a operación quirúrgica alguna, me fui a casa y me recuperé ahí hasta que pudieron quitar el halo. El Obispo mantuvo abierta mi parroquia de manera que regresé en mayo. Tuve que ir y adquirir otro auto.  Lo que fue muy difícil fue el tener que manejar por esa misma carretera de regreso a mi parroquia, pero me alegro de haberlo hecho. 

De regreso a la parroquia, un día que estaba celebrando Misa, un día regular de semana, cuando estaba leyendo el Evangelio según San Lucas, (San Lucas 13 6-9) un evangelio que ustedes han escuchado muchas veces, que yo he escuchado muchas veces sobre el granjero que sale a inspeccionar sus árboles y viñedos y le dijo al labriego: por tres años he venido acá a inspeccionar éste árbol y no he encontrado frutos, ¿porqué no lo cortas y lo hechas al fuego? ¿Porqué ocupará la tierra? Y el labriego le dijo: Señor ¿porqué no lo abono y remuevo la tierra, entonces veremos si produce frutos, si no entonces lo cortaré. ¡Cuando estaba leyendo esto en el leccionario de la Iglesia estaba estupefacto! Las cosas no suceden así pensé, la página se volvió luminosa, se agrando y esa página como que salto del leccionario hacia mi. Finalice la Misa lo mejor que pude, regrese a mi rectoría me senté en una silla, tomé varias tasas de café y recordé una conversación que había tenido lugar poco después del accidente, muy poco después, yo, yo… ¡estaba delante del Trono de Justicia de Jesucristo! No tengo como estimar cuánto tardó el que El pasara revisión de toda mi vida, acusándome de varias cosas, a todas las cuáles dije que sí, no hubo protesta. 

Yo tenía planeado, como creo que muchos de nosotros lo tienen, que cuando me presentará ante el Trono de Justicia podría presentar muchas excusas  diciendo: pero Señor ella me empujo ese día, hasta el punto en que no podía hacer nada más, o Señor tuve un día malo no me sentía bien tu sabes y ese fue el motivo por el cuál no hice esto. Yo tenía una serie de excusas, pero ese no fue el caso. Todo lo que dijo, yo estaba hablando la verdad a la Verdad, cuando estas hablando a la Verdad, no puedes presentar excusas, todo lo que dices es sí, ésa es la verdad. Así es como dije, si Señor, yo sé. Al final El dijo: ¡Mi sentencia es el Infierno! De nuevo dije, si Señor, lo sé, lo sé. Eso es lo único que hubiera podido decir. Esa es la única cosa lógica que El hubiera podido decir. ¡Yo sabía que esto era lo que merecía! Yo no lo vi. Sólo escuche. 

Entonces escuché una voz femenina: Hijo, por favor, ¿puedes perdonar su vida y su alma inmortal?

El dijo: Madre por doce años el ha sido un sacerdote para sí mismo y no para mí. Deja que coseche el castigo que merece.

Ella continuo diciendo: pero Hijo … si le damos Gracias y Fortalezas especiales entonces, veamos si da frutos si no, hágase Tu voluntad. (Hubo una pausa muy corta)

El entonces dijo: Madre, es tuyo.

Desde entonces yo he sido de Ella.

Rutinariamente, sobrenaturalmente de cualquier manera que quieran decirlo, como le estaba diciendo a la Madre esta tarde, existen cosas que Ella me ha dicho y que ha hecho por mi, que debería de haber hecho o haber dicho pero, ésta es la clase de Madre que tenemos. Ustedes pueden estar diciendo, pero padre ¿usted debió tener una devoción especial hacia Ella antes del accidente? ¡No! Debo confesar otra cosa, es igual de duro, pero uno cree en el Señor Jesucristo, los Ángeles, los Santos, la Santísima Madre de dos maneras creo yo o de una de dos maneras: con la cabeza, intelectualmente y con el corazón. Esto es lo que es importante. Yo creía aquí arriba, no sabía nada sobre esto, así que los Ángeles, los Santos, nuestro Señor aún para un sacerdote, yo creía en ellos, pero eran amigos imaginarios, no eran reales. Cuando yo recuperé el conocimiento y la habilidad de pensar de nuevo, eso era una de las cosas de que yo estaba, muy pero muy consciente, que son las únicas cosas reales que existen. El mundo.. que no era más que un mundo de sombras. Que sólo tenemos un hogar y.. no es aquí. Y que muchas de nuestras prioridades están confundidas. Mis propias prioridades estaban confundidas.

Mis prioridades habían sido, el salvar mi alma y ayudar a salvar a otros, es lo que de todas maneras un sacerdote debe hacer. Invertir en ese futuro. No en el futuro en el cuál yo estaba invirtiendo de la felicidad aquí en la tierra, como un sacerdote retirado.

Pregunta: Pero Padre, ¿si usted hubiera muerto, sus parroquianos hubieran pensado que se había ido al infierno?

PS. ¡No! Pero déjenme decirles algo: Una de las cosas que me asombró fue que El no toma en cuenta opiniones ni toma una encuesta de popularidad. ¡El conoce nuestros corazones! El es el único que importa en lo que a mi me concierne, en lo que cualquiera piense sobre el Padre Scheier, no importa. El es el único que cuenta. Nadie más. Por que estoy sólo ante El, en juicio, no puedo señalar a alguien más y decirle pero Señor, ella me hizo hacerlo, por que El no pide su opinión sobre mi.

Entonces recuerdo que pensé, El sabe, El sabe. 

Tenemos una Madre. Yo no tenía devoción especial hacia Ella, pero desde entonces Ella se ha convertido en Todo. Al pie de la Cruz Jesús miró hacia Ella y al apóstol amado y dijo: Mujer he aquí a Tú hijo; significando Madre, te entrego ahora a toda la Iglesia como tus hijos, son tuyos. Ella toma eso muy literalmente, muy seriamente.

Así que, cualquiera de nosotros en esta misma situación sufriría las mismas consecuencias y experimentaría la Misericordia Divina de nuestro Señor Jesucristo.

 Eso es lo que experimente, su misericordia. Pero fue su Madre quien vino e intercedió por mi, algo que he aprendido desde entonces, es esta maravillosa verdad en relación a la Trinidad: El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Ninguno de ellos, ninguno puede decirle que no a Ella, no pueden, es imposible. Ellos no le dirán que no ha ella. ¿No querríamos tener a esta persona de nuestra parte? Gracias.

MA. Padre quizás usted pueda explicar a la gente, porque tenemos mucha gente en  nuestro país y por el mundo que aman a nuestro señor, pero que yo creo que no están conscientes de que hacen cosas para el Señor - podría explicarnos un poco; ¿que fue en su vida lo que el Señor pudo decir que usted hizo solo para usted? ¿Fue solo la opinión de los hombres o el placer - que fue?

PS. Era un proceso de pensamiento interior. Cuando El dijo que yo era un sacerdote para mí mismo y no para El, le pego al clavo en la cabeza. No importaba, no importaba en absoluto que El estuviera involucrado.  El prestigio del sacerdocio me  mantuvo como quien dice en línea con mis compañeros. No tenía problema en celebrar la Misa, como tampoco tenia problema en escuchar la Misa, ninguno, la Eucaristía no significaba tanto para mi como para otros sacerdotes. Habían otros sacerdotes que hablaban mucho sobre su primera Misa. La mía nunca fue así, yo creo que fue una actitud, de no ser Sacerdote para El, no ser su seguidor, lo que significa sufrir. Pero siendo un sacerdote para mi yo siempre me corría de la cruz, siempre, desde entonces he descubierto que si  nos corremos de la cruz nos espera otra más grande a donde quiera que lleguemos. No, no, son duras las cruces, no son duraderas no son eternas..El siempre esta ahí para hacerlas tan dulces como le sea posible. Pero yo fui un cobarde por esos 12 años, fui un sacerdote que había tenido poco entrenamiento en espiritualidad durante mi vida  en el seminario, a pesar de haber asistido al seminario después del octavo grado, a los 12 años, pero no había ninguna espiritualidad envuelta, al contrario de cómo es en estos días en algunos seminarios… Yo no estaba preparado para el tipo de vida de un sacerdote.. esta vida es una vida de sacrificio, ámala o no seas un sacerdote, no puedes ser un sacerdote. 

Lo que me llevo a la sentencia que recibí al final de los comentarios de nuestro señor, no fue tanto mi sacerdocio, si no que también había  roto mandamientos y aun los sacerdotes están sujetos a los mandamientos. El sacerdocio, la vida de un sacerdote, eso fue lo que el dijo, fue como el decorado encima de un pastel. El pastel estaba podrido y el decorado estaba malo, agrio.. Esos 12 años, yo hice una pantomima de ser un sacerdote. No lo era. Todo tenia que regresar a mi, para darme seguridad. Mis homilías, la vida que yo vivía en la parroquia, los comentarios de las personas, todo esto sirvió para levantarme. Si no era levantado, era yo quien sufría. Pero había maneras de hacerse cargo de esto y todos tenemos maneras de como escapar del dolor y yo tome algunos caminos propios para escapar de ese dolor. 

Los sacerdotes están tan sujetos al pecado como cualquier otro. Mi misión es decirles, que hagan saber a los sacerdotes que estamos expuestos al infierno y que el infierno… ¡el infierno existe! Pero también existe su Divina Misericordia. Su amor es más grande que la justicia.

 MA. Usted tiene que hacerlo padre. Y el Señor le ha dado tantas gracias. ¿Que les diría  a los sacerdotes hoy en día, especialmente a aquellos que  están recién ordenados. Que ha aprendido que quisiera que ellos aprendieran?

PS. El consejo que daría a cualquier sacerdote recién ordenado u ordenado hace 40 años es que sea un sacerdote al servicio al nuestro Señor Jesucristo, que sea un sacerdote de oración, que donde va la oración va el sacerdocio y que no debemos tener miedo de decir las cosas como son, tal como las vemos, ¡como deben ser! Esto no les hará populares pero eso es parte de ser sus seguidores. El nunca prometió que seremos populares siendo sus seguidores. El solo prometió cruces pero las cruces son llevaderas porque El esta ahí y porque su Santísima Madre esta ahí para aligerarlas.

MA. Padre por lo que me dice me parece que existe un proceso a través del cual comenzamos a fallar. Me parece que para el sacerdote, probablemente pues es el breviario, la adoración al Santísimo y algo en medio esta Nuestra Señora, ¿es eso cierto? 

PS. Es muy cierto Madre. El Padre Bob Diwannis había llamado al programa no hace mucho tiempo y yo no había dicho nada especifico sobre cuales eran mis fallas y el me dijo: ¿Padre puedo preguntarle sólo una cosa? Claro, le dije, puede preguntar. El dijo: ¿rezó usted el oficio? Yo contesté: o Dios, Bob no lo hice. Era la primera vez que lo admitía. 

Como dije anteriormente ¡un sacerdote sin oración esta muerto, muerto! Un sacerdote sin el Santísimo Sacramento esta muerto, un sacerdote sin la Santísima Madre esta muerto. Yo aprendí mi lección, pero le tomó al Señor, el quebrar mi cuello y la amenaza de condenación eterna solo para lograr mi atención. ¡Si tuviera que pasar por eso mismo otra vez, si así fuera, no quisiera regresar a lo que yo fui nunca, nunca!

MA. Deseo que todos nosotros pensemos y nos demos cuenta ante todo del poder de Nuestra Señora y alguien puede preguntar ¿Es ella más poderosa que Dios? Por supuesto que no. ¿Es ella más misericordiosa que Dios? Por supuesto que no. Su misericordia proviene de Dios, su poder proviene de Dios. Ella es la madre, eso es algo importante que deben entender. Jesús, la palabra eterna hecha hombre nos la dio a cada uno de nosotros como nuestra madre. Y algunos de ustedes que como le han hecho a un lado, por favor regresen, regresen a su parroquia, arrodíllense esta noche. Algunos de ustedes se encuentran en situaciones aparentemente imposibles de pecado y han fallado mucho, pero Ella está ahí. 

Aquí esta el Padre Steven, él no tenía devoción hacia Ella, pero les apuesto que en algún lugar, nuestra Madre siempre escucha. Recordemos a todas esas personas maravillosas de diferentes denominaciones que estuvieron orando por él.

Doy gracias a Dios de que usted pasó por esa experiencia, no sólo por usted mismo, sino por todos nosotros que necesitamos saber que Dios espera que lo amemos. El es un Dios de gracias y un Dios misericordioso. Pero El desea que le amemos a cambio de su amor.

Pregunta: ¿Padre, cuando estuvo en el cielo como era? y también ¿vio usted a la Santísima Madre o sólo la escuchó?

PS. Yo no estuve en el cielo, no vi a nuestro Señor Jesucristo ni a su Santísima Madre, yo sólo los escuché.

MA. Creo que algunos de nosotros tenemos la idea de que en cuanto mueres aterrizas directo en el cielo, pero no es así. Si tenemos esta impresión estamos equivocados. Porque no comprendemos la asombrosa santidad de Dios y cuan bueno es con nosotros.

Pregunta: ¿Padre, en el momento de su accidente pensaba usted que se encontraba en pecado mortal? Y ¿Es posible que algunos de nosotros ni si quiera nos enteremos que vamos al infierno?

PS. Esa es una buena pregunta. Sí, me di cuenta que estaba en pecado mortal y en ese momento no había diferencia alguna. Me confesaba con regularidad, pero no apropiadamente. Una confesión apropiada significa que cambias tu vida. Yo no estaba por cambiar mi vida, pero yo usaba ese sacramento como una especie de seguro en contra de incendios, sin embargo no me resulto.

MA. ¿Diría usted padre que el accidente en sí, fue algo tan inesperado? ¿Tuvo tiempo alguno de pensar en Dios?

PS. No Madre, no. Sucedió tan rápido que no me di cuenta que pasó.

MA. ¿Usted no vio el carro viniendo hacia usted?

PS. Sí, lo vi. Estaba rebasando un camión en ese momento según lo que puedo recordar y el camión se derrumbo. Creo que era una competencia entre esa camioneta y yo, yo perdí, ambos perdimos.

Pregunta: ¿Padre, si uno cree en la Divina Misericordia, reza el Rosario y va a la confesión antes del domingo de la Misericordia y recibe la comunión, son entonces sus pecados perdonados? Me refiero más específicamente, a que si usted conocía de la Divina Misericordia,  si rezaba el Rosario y si nosotros somos juzgados cuando morimos, somos juzgados por todos esos pecados, o cuando rezamos el Rosario y hacemos actos de misericordia se nos perdonan nuestros pecados en ese momento? ¿Y de ese momento en adelante después de la confesión?

PS. En 1985 yo no conocía sobre la Divina Misericordia. Nada sobre la hermana Faustina, el Domingo de La Divina Misericordia, el Rosario de La Misericordia, nada en relación a La Divina Misericordia. 

Para responder a su pregunta, en relación a la confesión, en relación a la Divina Misericordia, es un asunto de cumplir con los mandamientos. Uno puede decir ese rosario y después quebrantar los mandamientos y estar en la misma posición en la que yo me encontraba. En otras palabras debemos respetar lo que la Iglesia nos enseña, lo que nuestro Señor nos da como bendiciones. El dio a la Iglesia el Sacramento de la Reconciliación y que yo conozca no lo ha reemplazado con el rosario de la Divina Misericordia. Existen muchas bendiciones que acompañan al rosario de la Divina Misericordia, el Domingo de la Divina Misericordia y la confesión para recibir las indulgencias que uno puede recibir cuando hace las cosas correctas, pero aún estamos obligados a cumplir con los mandamientos de Dios y también de la Iglesia.

MA. ¿Padre explíquenos una cosa, siento que hay personas que se están confundiendo un poco. Creo que lo que las personas no entienden es que cuando van a confesión y tienen un propósito de enmienda sincero, decimos que Dios perdona y olvida, no lo carga sobre tu cabeza, pero no estamos hablando de eso ahora, estamos hablando sobre el no tener un propósito de enmienda y no hacer ningún esfuerzo real o no tener una verdadera determinación, es eso sobre lo que estamos conversando?

PS. Eso es exactamente sobre lo que estoy hablando. Precisamente donde estaba en ese tiempo, me preguntaba cuantas de mis confesiones eran válidas, porque no tenia un firme propósito de enmienda, me sentía dolido, pero el tipo de dolor que tenia no era un dolor real, era un dolor interesado, pues sabía que si moría con estos pecados en mi alma, el Dios todopoderoso me castigaría con condenación eterna; ese tipo de dolor no es válido.

En la confesión sientes dolor por los pecados porque temes el castigo de Dios, eso está bien, eso es aceptable. Por eso es que hablamos sobre el acto de contrición perfecto, porque no siempre podemos estar perfectamente arrepentidos, no podemos estar temerosos de las consecuencias como si cometiese adulterio, no, no puedo estar arrepentido diciendo: o Dios, si mi mujer se enterase me mataría, no puedo estar arrepentido sólo por esa razón, ese no es dolor verdadero. Al momento en que casi fallecí, me encontraba en la desafortunada situación de no importarme, tomando algunas cosas por hecho, lo que no debía de haber hecho. Asumí ciertas cosas que no debería de haber asumido, como:  Hay tiempo para mí mas adelante para convertirme, para ser un buen sacerdote, para cambiar, habrá tiempo. Lo que El estaba diciendo es que no hay tiempo. Tuve dos pequeños accidentes. El segundo más grande que el primero. Le dije a mi antiguo pastor. Siento que vendrá otro. El próximo será el grande. Lo fue. El tenia sus maneras de advertirme, yo no escuche. Yo no podía escuchar, a sabiendas no escuchaba por el placer que estaba experimentando y no estaba dispuesto a permitir que me lo quitaran. ¡No estaba dispuesto a permitir que lo me quitara!

MA. Estamos hablando aquí de separación de Dios. Mientras tengas aliento y tienes propósito de enmienda estás bien. No quiero que alguien se detenga y piense que cada vez que va a confesión pues no es válida. Es un valor, Dios si perdona y olvida.

La confesión es un Sacramento de sanación que proporciona tanta más fuerza y gracia para combatir la próxima vez. Pero el Padre esta hablando de esta situación en la cual, pues no te importa, es casi presuntuoso pensar: oye, soy joven tengo mucho tiempo, lo cual significa que no queremos convertirnos. ¿Es eso sobre lo que estamos hablando?

Pregunta: Necesitamos más lugares y tiempo para las confesiones, es necesario hacer algo por esto. A veces en las parroquias con mucha suerte se da una hora y media a la semana para las confesiones, no es suficiente. ¿Padre usted pertenece a la comunidad "Intercesores del cordero", que significa?

PS. Para responder a su segunda pregunta, que significa intercesor del cordero. Es una comunidad involucrada en Omaha - Nebraska. Fuimos fundados por la madre Nadine Brown, somos una asociación piadosa de fieles. Canónicamente será el primer paso y estamos esperando por el segundo paso que nos permitirá estar más disponible por todas los diócesis, etc. Somos contemplativos, no somos de claustro es decir; oramos, somos intercesores. Oramos especialmente por sacerdotes, nuestra misión son los sacerdotes y cualquier cosa que Dios, El Espíritu Santo ponga en nuestros corazones. El agua y el blanco que viene en el hábito son nuestros colores. Nuestro centro de formación se encuentra en Omaha. Y hasta el momento somos veintiuno de nosotros.

Enfatizamos los tres segmentos del sacerdocio, el sacerdocio de los fieles, la vida religiosa y también el sacerdocio ministerial. En estos momentos tenemos tres sacerdotes y dieciocho hermanos y hermanas. Tenemos seglares involucrados llamados compañeros. Somos una comunidad relativamente nueva y bella. Nuestro carisma es un llamado al Calvario, es decir suplimos lo que falta en los sufrimientos de Cristo. Nosotros no escogemos como vamos hacer  eso, El Espíritu Santo, nuestro Señor, Su Padre nos dan por los que ellos desean que intercedamos por lo que Ellos desean se hagan reparaciones.

En relación a su primera pregunta: no se da suficiente tiempo para confesión en su parroquia. La última vez que estuve en mi parroquia me encontré que lo opuesto era la realidad. Aumente el tiempo sin resultado. Una vez me invitaron para ver al Cardenal Bowie en  Roma. El mencionó este hecho. Esto fue en el principio de los años 80. El vio esto como la caída de la Iglesia americana. Cierto o falso yo culpo a los psicólogos. Porque los psicólogos dirían: ¿Porque te sientes culpable? fueron tu madre y tu padre los que te hicieron hacer esto. No te sientas culpable, fue tu ambiente, no te sientas mal. Ahora, si no te sientes culpable, ¡porque confesar algo!, consecuentemente un sacerdote puede sentarse en ese confesionario todo el día sin que nadie llegue donde el, porque nadie a pecado. 

Hace como 3 años le dije a mi Obispo; unos de los tiempos mas hoscos en mi sacerdocio en la parroquia de Nuestra Señora Reina de los Ángeles, fue cuando escuchaba confesiones durante la Navidad. El me preguntó: ¿Porque era así padre?  le dije: yo dudo de algunas personas que vienen, personas que tenían catorce años de no asistir a la confesión o diez u ocho años. Después de confesar esa parte, invariablemente decían, pero padre no creo haber pecado. Yo  cerraba mis ojos y no había nada que decir, esperando que Dios Todopoderoso comprendiera. Les indicaba la penitencia, les agradecía, les deseaba feliz Navidad y esperaba y oraba para que regresaran el próximo año. Pero esto es como las personas pensaban en la realidad; no he cometido pecado. El tiempo no es la respuesta, es regresar a las bases, regresar a lo que es el pecado, a ¿cómo cometo pecado? Yo lo descubrí. 

1. Los Menonitas son descendientes directos del movimiento anabaptista del siglo XVI, contemporáneo de la Reforma Protestante. Como anabaptistas fueron denominados los cristianos que después del siglo IV se opusieron a la imposición del bautismo de niños.