Fallece Pierre Marchilndon, quién durante 33 años dedicó todo su tiempo a edificar y estimular en su Fe Católica, a la gente de Toronto (territorio del que él era el responsable) así como en sus viajes de apostolado en Canadá, Estados Unidos, Europa, Latino América, Oceanía y África. Su vida la dedicó completamente al servicio de Dios y del prójimo, trabajando por el establecimiento de un mundo más Cristiano a través de las enseñanzas de la Doctrina de la Iglesia y en particular su celo apostólico por la Justicia Social.
Pierre es recordado, entre muchas cosas, explica un hermano misionero, por su completa dedicación a la evangelización y al apostolado, « cuando iba a evangelizar, a pesar que no hablaba el idioma del país que visitaba, su total abandono en la Providencia Divina, le otorgó muchos frutos misioneros. No sólo que la Santísima Virgen le proveía de un lugar donde pasar la noche en un país extranjero, sino que le enviaba apóstoles para que le ayuden en cada misión en particular ».
Al mismo tiempo de su labor misional, ejerció la visita de cada en casa, a miles de hogares alrededor del mundo. En Quito, Ecuador, se le recuerda cuando iba a golpear puertas para entregarles un periódico y rezar con las familias una decena del santo Rosario. A pesar que no hablaba el español su gran amor por la misión le hacía darse modos para hacerse entender y la gente terminaba aceptando el periódico y rezaban juntos el Rosario.
« Las obras Misioneras de Pierre Marchildon --afirma el Sr. Jude Potvin-- son un ejemplo de vida digna de admiración, fundamentalmente por su alto espíritu de cooperación y de lucha en favor de los necesitados, una vocación que siempre le identificó desde sus inicios en el apostolado ».
Y concluye: « Con justificados méritos es el ejemplo espiritual de muchas comunidades y grupos de oración en, Toronto, Quito, Guayaquil, Medellín, Buenos Aires, donde dejó profundas huellas de amor. Será muy extrañado, pero nuestra Señora, María Santísima, a quien el tanto amaba, ha llamado a su soldado. El terminó su batalla por las almas y reposa ahora en Dios.
« Elevemos fervorosas oraciones de sufragio para que Dios le conceda el eterno descanso en la luz de nuestro Salvador Jesucristo ».
Los Directores y Misioneros de los Peregrinos de San Miguel Arcángel
