El siguiente artículo es la primera parte de una conferencia dada en Montreal, Canadá, por el Sr. Louis Even, el 6 de enero de 1974. Esta conferencia fue grabada en banda magnética. Nosotros la hemos publicado por escrito.
Usted notará un estilo hablado y no escrito. Cuando el orador tiene delante de él un auditorio que aplaude, las frases no giran de la misma manera que cuando son escritas.
Es necesario escuchar la voz de Louis Even a sus 89 años, con fuerza contra los delegados de Satanás, y levantar con entusiasmo a más apóstoles para lanzarse al combate. Diríamos que él encontró esa juventud eterna que anima desde que él esta en el Cielo. En enero de 1974, a Louis Even no le quedaban más que nueve meses de vida sobre la tierra. Él subía sus últimos pasos de la cuesta hacia Dios. Diríamos que se sentía cada vez más a este Gran Cristiano acercarse a su Creador, a su Salvador y a la Dulce Inmaculada que tanto amaba. Antes de la conferencia Louis Even pidió que se cantase un bello canto que dice: « Queremos a Dios en nuestras familias. Queremos a Dios en nuestras escuelas... »
Gilberte Côte Mercier - Enero 1975
Queremos a Dios
No es por nada que he hecho cantar este canto que dice "Queremos a Dios". Elegir entre Dios o Satanás. Debemos de elegir entre los dos. Aquellos que no eligen a Dios están con Satanás. Y quien puede ayudarnos a elegir a Dios es la Santísima Virgen María. Es por eso que nos dirigimos a Ella. Somos soldados, pero la invocamos como nuestra madre llena de ternura al mismo tiempo. "Bendice, o madre de ternura, este grito de Fe"
Es un grito de Fe: Queremos a Dios.
Hoy en día, las personas dicen: "No queremos más a Dios".
Los sabios, los grandes, los jefes de estado, los diplomáticos, todo el mundo: "No queremos más a Dios". Ellos no lo dicen, pero lo han dejado de lado, aislado completamente, ni invocan a Dios, ni el servicio en primer lugar para Dios, nada de nada. Es por eso que no somos capaces de tener un mundo de Paz.
Somos más sabios en los quehaceres físicos, en los quehaceres de materia, que lo que eran nuestros padres, abuelos y bisabuelos. Pero enviamos mucho mas personas al infierno que ellos, pues nos dejamos guiar por la voz del infierno. No ustedes, cuando yo digo nosotros, me refiero al pueblo en general. Es un pequeño número los que se libran de esto.
Toda la tierra esta corrompida hoy en día. Es necesario que eso cambie, porque la tierra es del Señor. Satanás no tiene derecho a quedarse en la tierra. Y el se quedo, Nuestro Señor vino sobre la tierra. Es el Hijo de Dios en la segunda persona de la Santísima Trinidad. Un Dios.
Un Dios, no hay más que un Dios, Un Dios en tres Personas, cada una de las tres Personas no es el tercero de Dios. Cada Persona es todo Dios. Eso es un misterio.
La segunda persona de la Santísima Trinidad, del Dios que nos creo, por lo que todo fue hecho, vino sobre la Tierra para salvarnos, por la reconquista, ya que Satanás la había conquistado en el paraíso terrestre.
Aquellos que no quieren creer en todo esto, practican su religión a tontas y a locas, cuando son temas de la religión. Dicen ellos: "El pecado original es un invento."
No, esto no es un invento. Dios no pudo hacer al hombre como es hoy en día. Él lo hizo perfecto, y hoy ya no es perfecto. Dios creo a Adán como un ser perfecto, bien equilibrado. Él no era un animal. Su cuerpo, es un cuerpo animal de cierta manera, si, con órganos que viven un cierto tiempo, y que después desaparecen. Creo un animal, pero, le dio un alma, y el alma es imagen de Dios, y Dios la dio en estado de perfección al cuerpo de Adán. El cuerpo de Adán, a si mismo era perfecto. Dios le dio un alma que es imagen de Dios, algo divino, se la dio a Adán para que fuera a adorarlo, para alabarlo por la eternidad, durante su paso por la tierra; y para que fuera feliz.
Dios creo al hombre por amor, como a los ángeles en otra parte. Creo a los ángeles de la misma manera, a Su imagen, no con Espíritus para estar unidos a cuerpos, Espíritus inmateriales, sin materia, pero creados a imagen de Dios. Ahora bien, hay algunos que cayeron por su orgullo.
El pecado original
Adán y Eva, ellos, cayeron por orgullo también, por querer ser como Dios. Ellos le creyeron a Satanás que les dijo: "¿Porqué no comen de ese fruto?" Contestaron ellos: "Dios nos lo ha prohibido, nos ha dicho que si comemos de él, moriremos"
Esto quiere decir que si Adán no hubiese pecado de esta manera, él no hubiera muerto, ninguno de nosotros moriría. Todos descendemos de Adán, y descendemos de Adán, después de su caída, con toda su naturaleza viciada, arruinada por su pecado. Sin eso, no moriríamos, no más que él. Pasaríamos un cierto número de años sobre la tierra, como Dios lo había designado, y seríamos elevados al Cielo, en cuerpo y alma, como Nuestro Señor. Adán perdió su privilegio, ese privilegio de la inmortalidad.
Él perdió el privilegio de la integridad. El privilegio de la integridad, es la sumisión perfecta del cuerpo al alma, la perfecta sumisión de los sentidos a la razón, la perfecta sumisión del instinto natural animal a la razón humana. Esto es el orden perfecto.
Y Adán estaba en estado de inocencia y de gracia. Su pecado trastornó el plan de Dios. Como Satanás trastornó con sus ángeles malvados el plan de Dios cuando Él los creó. Aquellos que siguieron siendo fieles, fueron después confirmados en su Gracia. Satanás fue confirmado en el pecado. No fue Dios quien lo confirmó en el pecado. Fue Satanás quien pecó y fue incapaz de arrepentirse.
Los ángeles no fueron creados como nosotros. Ellos son espíritus, sin unión a un cuerpo, pero ellos son más perfectos que nosotros por su naturaleza. Y cuando ellos deciden una cosa, ellos respetan su decisión después. Satanás desobedeció a Dios y ahora no es capaz de inclinarse-- no diré de arrodillarse porque los ángeles no tienen rodillas--, pero no es capaz de humillarse delante de Dios para pedirle perdón. Satanás no se arrepiente, quiere ser como Dios, hoy quiere perjudicar lo más posible a Dios. Es por eso que él vino a ensuciar el paraíso terrestre, ensuciar la creación de Dios, cuando Dios creó al hombre.
Esto es el pecado. Nosotros nacemos con este pecado original. Nosotros no fuimos quienes lo cometimos personalmente, fue Adán. Para Adán es un pecado personal, pero como él es la matriz de la humanidad, es por él que depende el nacimiento de los hombres, por él y su mujer que depende toda la humanidad que fue envenenada por el pecado de Adán.
Nosotros nacemos con una inclinación hacia el mal. Llamamos a eso, concupiscencia. No solamente en la carne. Es la concupiscencia de la carne que nos lleva hacia la impureza y todos los pecados que son parecidos a este. Hay también la concupiscencia de espíritu, que nos lleva hacia el orgullo y el egoísmo. Además, la concupiscencia de ojos, la curiosidad de querer ver todo, querer saber todo sin dejarlo al orden que Dios creó.
Todo ha sido creado por Él, todo para su Gloria: los animales, los vegetales, los minerales, las montañas, los ríos, los lagos, los bosques, todos estos seres rinden gloria a Dios, sin razón, pues ellos no tienen razón. Pero tienen un orden y no un desorden.
Pero, el hombre ha sido creado con una razón y un alma creada a imagen de Dios. Esto quiere decir, con un alma que cuenta con la libertad, la responsabilidad. Porque tiene la inteligencia y voluntad. El hombre puede decir Si o No, puede decir "Sí" a una cosa y "No" a otra. Tiene la libertad de elegir entre lo que se le presenta. Yo sé, que a veces se le corta su libertad, por otros hombres. Pero en su naturaleza, él tiene la libertad de elegir.
Adán era libre de comer o no la manzana, pero él sabía que no tenía derecho de comérsela. Sea cual fuera la naturaleza de la manzana, es así como las escrituras nos presentan los hechos. En todo caso, los mandamientos del Señor están ahí. Desobedeció a Dios, y él lo sabía. Él pudo elegir obedecer pero eligió desobedecer. Fue tentado, Eva, recibió la tentación de parte del demonio: "Vayan pues, le dijo, ustedes no morirán, es un invento del Señor, pues tiene celos de ustedes, él no quiere que lleguen a ser Dios como Èl, si comen esa manzana, serán como Dios, conocerán el bien y el mal".
Y por supuesto sucedió que Adán después tenía conocimiento del mal. Él, antes no conocía más que el bien. Satanás llamo conocer el bien y el mal a ¡querer ser como Dios!. Es espantoso, y Adán y Eva aceptaron. En lugar de tomar en cuenta los mandamientos de Dios, decidieron aceptar la mala influencia de Satanás, la atracción que Satanás les puso enfrente. Y nosotros somos las víctimas de todo esto.
Una mujer te aplastará la cabeza
Pero... pero, Dios no abandonó a Adán. Adán no es un ángel. Dios sabe que la voluntad de Adán puede cambiar a veces. Y tuvo compasión de él. Pudo haberlo dejado bajo la dependencia del demonio para siempre, tener hijos y que esos niños nacieran bajo el pecado original, como ahora todos nacemos con el pecado original, y no borrarlo jamás. Usted pertenece a Satanás, Satanás gano contra el prototipo de la humanidad. Pero Dios tiene compasión del hombre. Y Dios les prometió desde el primer día a Adán y Eva que vendría a nuestro socorro para intentar reparar ese daño que hicieron. Dios le dijo a Satanás: "Una mujer te aplastará la cabeza".
¡Ella lo hará! Esa mujer aplastará la cabeza al demonio. Él ganó en el paraíso terrestre. Él fue maestro de la tierra durante varios siglos después, hasta el nacimiento de Nuestro Señor. Pero, desde el Calvario, Nuestro Señor reconquistó la tierra.
Solamente, es necesario que los hombres se dispongan con Él. Estos hombres hoy son todavía libres, como era Adán en el paraíso terrestre. Son todavía libres de decirle a Dios: "No, no quiero nada de ti" ¡Me gusta más hacer las cosas por mi mismo, mi egoísmo, como si no existieran mandatos de Ti, Dios!
Después de todo, todos los pecados son una desobediencia a Dios, una preferencia por el pecado en lugar de preferir a Dios. El pecador se prefiere a sí mismo que a Dios, como Adán logró que se prefiriera él mismo que a Dios, como él mismo, Satanás se prefirió a él que a Dios. Pero, él tuvo su lección, no fue redimido.
Hoy, después de 20 siglos de cristianismo, todos los hombres aún no se han colocado del lado de Dios. Al punto de ver estructuras, al punto de ver agrupamientos, hay en el mundo, un católico por cada seis personas. Quiere decir: que hay cinco que no son católicos.
Y si son cristianos ahora, hay otros a causa de su bautismo, que son cristianos, pero no dentro de la Iglesia fundada por Jesucristo, porque la Iglesia de Jesucristo es la Iglesia Católica Romana. No es la Iglesia protestante. Ahora bien, si consideramos todos aquellos que son bautizados, hay uno de cada tres en promedio. Quiere decir que de dos de cada tres hombres que no han recibido el bautismo, su pecado original no ha sido borrado. Esto no quiere decir que irán al infierno, pero no tienen los sacramentos para ser purificados, y es necesario otros medios, para obtener la misericordia de Dios, medios para salvarse individualmente, aquellos que ameritan serlo. Pero, no son salvados por las religiones a las que pertenecen.
Hay sólo una religión que salva a los hombres. Debemos proclamarla siempre: es la religión Católica Romana que salva a los hombres, por que ella es la Esposa de Cristo. Es la que estableció Nuestro Señor. Y Nuestro Señor no dijo al ver las muchedumbres: "Sobre ustedes otros, Yo fundo mi Iglesia ". Él dijo a Pedro: "Pedro, tu eres Piedra y sobre esta piedra fundaré Mi Iglesia. Sobre ti, Yo erigiré Mi Iglesia. Y las puertas del infierno no podrán jamás contra ella."
Las puertas del infierno se precipitaron contra la Iglesia. Ellas ganaron varios lugares, pero no la harán desaparecer. En los primeros seis siglos de la Iglesia, con el trabajo de los primeros Apóstoles, de los primeros Cristianos, de sus sucesores, había una bella Iglesia Católica que florecía en todo el Norte de África, en Asia menor, en casi toda Europa – aun no en el sexto siglo, esto tomó hasta el 12º siglo, onceavo, décimo siglo, para convertir toda Europa – Esta es la Iglesia Católica.
Esto comenzó en el siglo sexto con el mahometismo. Hoy no hay ya la Iglesia Católica en África del norte. Había aun en cierto tiempo, en Argelia pero desde que De Gaulle dejó a Argelia a los solos argelinos, bajo el pretexto de nacionalismo argelino, los dos millones de católicos que estaban ahí, fueron regresados a Francia, España, y otros lugares. Entonces, quedaron algunas diócesis, pero sin fieles.
Y todo esto, desde el siglo VII hasta hoy, más de doce a trece siglos, la Iglesia no ha podido levantarse. En pequeños grupos solamente.
El protestantismo
En Europa, ¿qué es lo que sucedió en el tiempo del protestantismo? La mitad de Europa pasó a ser protestante. En los países del norte, Noruega, Suecia, Finlandia se hicieron protestantes. No son los más poblados. Pero Inglaterra, excepto Irlanda que en ese tiempo pertenecía a Inglaterra y se resistió, Inglaterra también se hizo protestante. Alemania, una parte de Francia y Suiza se hicieron protestantes. Y además también en otros países.
Y a causa de esto, nuestra América de hoy, que fue poblada por católicos, sobre todo en Canadá, y en los Estados Unidos por protestantes en su mayoría, ahora la mayor parte de Norte América es protestante. Sobre los 210 millones de Norte americanos de hoy, hay aproximadamente 50 millones de católicos. Son buenas las cifras, pero...
Y cuando digo que hay un católico por cada seis, en el mundo, ¿Viven todos en la verdadera religión? ¿Y todos la practican? No completamente. Son católicos tibios, son católicos que caen, que resbalan, que se rinden, que se pervierten, que se disuelven, que pasan su vida en el pecado, de todas las maneras. Ellos no viven como sus antepasados.
Y entonces, las conversiones, en lugar de tener un aumento en el catolicismo, encontramos quienes caen en las sectas, sectas mas o menos protestantes, sectas nuevas, sectas antiguas. Eso es estar lejos de Dios. ¡Nos hace sentir pena, cuando vemos esto! Después de 20 siglos.
Además entre más la gente se instruya, más progreso tengan, diríamos que a medida que Dios nos permita desarrollarnos más con nuestro intelecto, de desarrollar los bienes materiales en la tierra, diríamos que nos pervertimos más por otra parte. ¿Porqué? ¡Por que no ponemos a Dios en su lugar! ¡Dios debe ser el primero en todo!
Decimos, en nuestra consagración a San Miguel Arcángel, que somos un grupo de Peregrinos que persiguen el establecimiento sobre la tierra de una libertad y de una prosperidad como Dios quiere. Dios quiere seguramente una cierta prosperidad para el hombre. Él es toda la Providencia. Él puso todo lo necesario en la tierra para cubrir todas nuestras necesidades. Sobre la tierra, en la tierra, debajo de la tierra, en lo profundo de la tierra, en el mar, en las profundidades del mar, en el bosque, en lo alto de las montañas. Él puso todo lo necesario por el bien material del hombre. Y Él puso todo lo necesario, sobre todo desde el Calvario, por nuestro bien espiritual. Desde que Dios mismo, en la segunda persona de la Santísima Trinidad, después de tomar un cuerpo humano y un alma humana, un cuerpo humano recibido de la Santísima Virgen María, por obra del Espíritu Santo, y un alma humana recibida directamente de la Santísima Trinidad, además como cada una de nuestras almas, la suya muy perfecta, después de haber recibido eso, Él tenía los medios para sufrir, Él Dios. Como Hijo del Dios eterno, Él no sufre. El Hijo de Dios, no creado, no puede sufrir, Él esta en la Gloria, en la felicidad absoluta, infinita. Pero Él tomó un cuerpo y un alma de hombre, para poder tener sufrimientos físicos y morales, para poder sufrir esto, por nuestra salvación, hasta su muerte. Y una muerte atroz. Después de tres horas colgado a la cruz, ante la mirada de su madre, quien en su interior sentía con Él sus más íntimos sufrimientos, de la manera más profunda. Con esto, Él redimió a toda la humanidad. Envió a sus apóstoles. Hubo millones y millones de cristianos, que han logrado difundir la religión por todos lados, y quienes la practicaron de verdad.
Y hoy, cuando hemos sido más beneficiados, por los bienes materiales que Dios creó, cuando descubrimos que hay cosas en la tierra que nos sirven y que podemos explotar, cuando descubrimos fuerzas que no han podido ser creadas por el hombre, fuerzas enérgicas que han sido creadas por Dios mismo, e inquietos por los ángeles que tienen el cargo de regir el universo, cuando descubrimos esas fuerzas, la electricidad, el vapor, la energía atómica, en lugar de dar Gracias a Dios, nos servimos para satisfacernos, o bien para hacer daño a los otros. Es muy ingrato. Dios bien puede estar en descontento.
Y cuando vemos que la Santísima Virgen viene sobre la tierra, cada vez más, desde que el hombre cae más y más en la corrupción... Ella comenzó en 1830 sus visitas, yo diría visitas políticas sobre la tierra, en el buen sentido de la palabra, sus visitas para ocuparse del estado del mundo, para tratar de devolver una vida buena al mundo.
Ella hizo mucho bien, sobre la tierra, la obra que no hacen los que lo deberían de hacer. Usted ya no escucha en las Iglesias los domingos a los sacerdotes, hablar del fin de los tiempos, de la muerte, del juicio final, del paraíso, del infierno. « No hablemos más de eso. ¡Eso causa miedo a la gente, Puede traumatizar su espíritu! »
Ellos necesitan terriblemente tener un poco el espíritu traumatizado. Necesitan terriblemente tener un poco de miedo. El temor a Dios es el comienzo de la sabiduría. Es necesario tener temor a Dios para amarle. Debemos creer en Él. ¡Ah! ¡Ah! Si, y dirán « Creo en Dios »
¿Qué es lo que usted dice? « Creo en Dios » ¿Usted cree en Dios, y vive como una bestia? ¿Usted cree en Dios y no vive como una persona inteligente, como una persona razonable?
No quiero hablar de esto toda la vida. Es para mostrarles como hoy, todavía el Reino de Dios no esta sobre la tierra. Él ganó... pero aún no lo ha establecido, porque los hombres se oponen y se sirven del enemigo en su lugar, se sirven del demonio.
Y es hoy en nuestro siglo, sobretodo desde hace quince años en Canadá (en el 2006, desde hace 47 años) y en otras partes también, (desde los 80 en Francia donde fue pervertido más lentamente, desde hace 112 años) que la gente cae diez veces más rápido para alcanzar aquellos que ya han caído.
Las escuelas
Hoy en día los niños son separados de las familias a la edad de seis años, quieren recibirlos a los 5 años para maternal, hablamos de tomarlos a los 4 años para pre maternal. ¿Por qué hacerlo? Para moldearlos en la corrupción, para moldearlos e instruirlos, y enseñarles el orgullo, para prepararlos para la revolución. Saldrán de la escuela después de haber ido 10 años, 15, y no saben que deben hacer para seguir los mandamientos de Dios. Es más, no conocen los mandamientos de Dios. ¿Qué aprendieron en el catecismo? Que el hombre proviene del mono, que debemos abrazarnos los unos a los otros, y que todo es perfecto. Es lamentable ver esto.
¿Es qué debemos ser insensibles ante esto? Aquellos que se cruzan los brazos y ven esas cosas, no pueden ser humanos.
La televisión
Eso no es todo. Si las escuelas corrompen a nuestros niños, les quitan su religión, en primer lugar, no les enseñan nada positivo; en segundo lugar, los vuelven hacia herejías que les enseñan sin que ellos mismos lo perciban, y hay otra cosa, que pequeños y grandes tiene en su casa, un instrumento, un instructor, un profesor, un maestro de escuela, un maestro de educación, un maestro de civilización, en su casa. Ese maestro se llama Televisión. Y además, esto viene sin someter los programas a aquellos que se encuentran en la casa. Los hacen escuchar los programas, y verlos. Los padres no son más los maestros en sus casas. Ellos mismos caen en la pantalla, pasan su tiempo delante de este instrumento, un instrumento que fue inventado, que debió ser inventado para hacer el bien, para propagar el evangelio. ¿Qué se propaga en sus casas?
Además los católicos soportan estos instrumentos en sus casas. Si alguien toca a su puerta y vendría en nombre del diablo, y le dice; "Vengo a su casa, para pervertir a sus hijos " le diríamos; ¡Vete! Pero el aparato no dice eso, ha sido instalado en la casa por los mismos padres. Hace exactamente lo que hace el delegado del diablo si él viene en un cuerpo humano. Viene con una voz, con un cerebro, un cerebro que es mandado por aquel que esta a cargo. Y ¿quién es el que esta a cargo? ¡No son los apóstoles del Señor!
No solamente aquí, en otros países es lo mismo. En Francia, es la misma cosa. En Francia, la televisión es del estado. Aquí tenemos la radio del estado, la radio privada, pero para ser bastante centralizadas aquí hacen mucho daño.
Y en todos los casos, todos aquellos que tienen acceso, aquellos que se sientan en la silla de la enseñanza de la televisión, y seguido también de la radio, son hombres que pervierten el espíritu, pervierten las almas. Y no lo percibimos, eso llega tranquilamente. Hay programas que nos recrean, vemos cosas bonitas, nos dejamos tomar por ver esto.
Durante este tiempo, los padres deberían tener el catecismo en la mano, para enseñarles a sus hijos que llegan de la escuela, y que no aprendieron su catecismo, para enseñarles y mostrarles como orar. No se ora mucho en las escuelas, tampoco en las escuelas religiosas, religiosas pagadas igual que los laicos, y no solamente pagadas igual que los laicos, sino que los imitan en todos los puntos. Y los padres, en lugar de enderezar eso en casa, están delante de la televisión para deleitarse con lo que pasa. No perciben que están a punto de saborear el pecado, de saborear la tentación, y de dejarse tomar por los otros que están ya en el pecado. Cuando decimos: ¡Tira eso a la puerta! ¡OH, eso me cuesta $400.00, $500.00, no debes hablarme así. ---Señores, tiren ese aparto a la puerta, o ustedes irán al infierno junto con sus hijos.
¡Ya llegamos lejos, muy lejos! ¿Lo podemos corregir? No humanamente, se puede corregir por la gracia de Dios, por medio de la oración, por los ayunos, por la penitencia, por la intervención del Cielo.
Esto que nosotros aprendimos, en los diferentes lugares en que la Santísima Virgen vino a gritarnos: ¡Van a romperse la cabeza! ¡Ponga atención! ¡Ponga Atención! Usted se encontrará en el fuego eterno. Y sus hijos estarán ahí por su causa. Ella viene a decirnos esto. Habla seriamente. Ella no viene a decirnos: « Diviértase. Los sentidos son buenos. Aproveche la vida como sea. Por que la vida sólo la tenemos una vez, aprovéchela. Ah, Bien, las oraciones, si usted esta bautizado, es suficiente. Hizo usted la primera comunión para quitar las penas que tenía, déjelo ya así. Y además, cásese por la Iglesia para que se vea mejor. Después, Esta bien, usted tendrá un padre a la hora de la muerte »
Eso no es así sobre eso. Sobretodo cuando llevamos una vida de pecado y cuando tenemos la inteligencia como las personas de hoy, se aventuran a hacer lo mismo. Debemos remarcar bien: estamos peor, -- no digo los demás, una vez más, porque quiero decirles su papel en un momento más, no por los demás pero, en general, el mundo, el mundo—Es peor hoy en día que en el tiempo del paganismo, en el paganismo la gente tenía una religión. Estaban mal dirigidos, adoraban dioses falsos, Júpiter u otros, había de todas clases. No era el verdadero Dios, pero al menos ellos creían en algo sobrenatural, superior a ellos. Debemos elegir: Dios o Satanás. Si elegimos a Satanás, tendremos el infierno por toda la eternidad. Es mejor elegir a Dios y el Cielo.
Louis Even, 6 de enero 1974
